Cunnilingus: Cómo hacer el mejor sexo oral a una mujer

El sexo oral necesita amor y mucha, mucha pasión… y saber cómo funciona el cuerpo de tu amante. Todas las mujeres nos excitamos de forma distinta porque tenemos diferentes grados de sensibilidad en nuestras zonas erógenas. Por ello, no hay una única forma de hacer un buen cunnilingus. Y, como también es una buena manera de reavivar una relación dormida o un matrimonio sin sexo, voy a recomendarles 5 técnicas en función del tipo de excitación. Averigua en cuál te encontras o, aún más importante, indícaselo a tu pareja.

El cunnilingus del octópodo cortés

Para chicas con extrema sensibilidad en sus zonas erógenas. Consiste en que nuestra pareja se convierta en un pulpo que nos acaricie con delicadeza, mientras finamente juega con su lengua desde los labios vaginales hasta el clítoris. Al mismo tiempo, puede acariciar tus pezones o –una vez hayas lubricado suficientemente– alternar movimientos circulares con sus dedos y lengua.

Cunnilingus con succión

Ahora nuestro amante se tiene que transformar en la ventosa del octópodo. Y es que hay mujeres que necesitan presión y movimientos rápidos alrededor de la vulva, pero, ante todo, sobre su clítoris. Es bueno alternar con succiones, absorbiendo con la boca (labios sobre labios) y deslizando intensa pero lentamente la lengua. Esto hará que la excitación no disminuya y nuestra pareja no se canse tan rápido. Para el caso, es muy recomendable introducir un dedo (con llegar a la mitad del índice suele ser suficiente), un pequeño vibrador potente o dejar puesta una o un par de bolas chinas, mientras su boca juega con nuestro punto externo más preciado. También, es la mejor forma de conocer la eyaculación femenina, e incluso el squirting… si a tu pareja no le importa.

Cunnilingus por libación

Si somos de esas mujeres que consideramos que nuestra vagina es estándar en términos de sensibilidad (ni muy sensible, ni indolente), el mejor cunnilingus empezará por suaves estímulos en los labios para pasar a humedecer el clítoris, aumentando de forma progresiva la presión y velocidad de la lengua. En cualquiera de los casos, la variación en el sentido de los giros de la misma traerá diversión a la cama. Y es que el simple hecho de cambiar un movimiento vertical por otro horizontal, puede incrementar la excitación exponencialmente.

Cunnilingus a lo vaquera

Si no te identificas claramente con ninguna de las sensibilidades descritas, lo mejor es hacer ‘la vaquera’. Esto es, tu pareja se tumba bocarriba y le ofreces tu vagina directamente sobre su boca. De este modo, controlarás o guiarás –según se mire– la intensidad del cunnilingus en todo momento. Además, tu amante podrá acompañar fácilmente tu excitación: sus manos están perfectamente dispuestas para agarrarte las nalgas o… jugar con sus dedos donde te apetezca.

Cunnilingus total

Para parejas que se conocen de pe a pa y saben sobre la presión, el ritmo y las variaciones que tienen que introducir en el momento adecuado. ¿Has probado a compaginar la estimulación anal con el cunnilingus? Evidentemente, en el caso que tu pareja sea un hombre, la penetración con el miembro viril es de todo modo imposible (salvo que haya un tercero, claro). Lo primero sería asegurarnos de que poseemos un lubricante o hidrante personal para que nada se interponga en el camino a uno de los placeres más sublimes. Una vez que estamos suficientemente excitadas, el sexo anal puede acompañarnos –durante el viaje oral– ¡hasta el orgasmo! ¿Cómo? Pues depende de ti: puedes elegir los dedos de tus amantes, tapones o estilosos y muy útiles masajeadores anales.

Autor entrada: Miguel Ramírez

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