Porno para hacer el amor

Esos cuerpos sudorosos se movían agitadamente, yo quería imitarlos, mi sexo estaba alterado, necesitaba formar parte de esa fantasía, estaba húmeda y empecé a masturbarme…así fue como le declaré a mi hombre que esa película porno la quería vivir con él.
Había sido una semana muy ajetreada para cada una de las chicas, Verónica, Carolina y Daniela estaban angustiadas porque desde hace media hora esperaban afuera de mi casa sin saber nada de mi, para variar me había quedado sin batería en el celular.
5 minutos después llegue a casa, las chicas esperaban en el carro porque llovía a cántaros.
El clima era perfecto para deleitarnos con un rico vino rosé que Carolina trajo en uno de sus últimos viajes a España.
Decidimos colocar unas velas aromáticas con olor a manzana y canela y de banda sonora los éxitos de Etta James.
La noche estaba acoplada a nuestros relatos. Esta vez el escenario era para Verónica.
“Chicas, ustedes saben que me gusta ser creativa, anoche invité a mi novio al apartamento y le coloqué una película porno, lo reté a hacer lo mismo que hacían los protagonistas, ja,ja ,ja
 
Le dije a mi amado que se pusiera cómodo, eso quería decir: déjate solo los bóxer.
Nos sentamos en mi cama. Después de un dialogo tonto y superfluo típico de estas películas, comenzó la acción en la pantalla chica.
Yo no quería quedarme atrás, estaba ya excitada viendo como el Cesar le hacia malabares a su esclava.
Para estar en sintonía me coloqué un traje de romana, ¡pero bien puta! La diminuta tela dejaba traslúcidos mis senos y expuesta mi frenesí.
Coloqué a mi hombre en frente del televisor, quería que fuese espectador de lo que allí sucedía,  me arrodillé frente a él…baje con furia esa tela que cubría la gloria.
Mientras la esclava le hacia sexo oral al Cesar, yo hacia los mismo, empecé a lamer todo su pene, de arriba hacia abajo… llenaba de saliva su glande y lo envolvía con mi lengua…absorbía todas sus carnes…

Que rico y duro lo tenia, como a mi me gustaba… metí todo su miembro en mi boca, yo era su actriz porno, conmigo iba a ser todo lo que quería… Su guebo carmesí entraba y salía con furia de mi boca…me lo tragaba completico…mmm…

Mi amante no se quedaba atrás…me jalaba por el cabello y me decía: .“Sigue esclava, trágate todo mi guebo te voy a dar toda mi leche”
Mi lengua titilaba en sus bordes….mis manos jalaban sus bolas…yo seguía devorándome toda su hombría… mis labios cubrían todos sus centímetros…mmm…que rico lo tenia…que rico era mamárselo.
Estaba siendo domada por mi emperador…su falo bofeteaba mi cara y eso me excitaba…miraba la tv y lo miraba a él…disfrutaba nuestra película porno.

Ya mi hombre estaba en los papeles, así que se igualó al Cesar. Me levanto y me colocó en la cama…abrí mis piernas de este a oeste y deje que su lengua lamiera mis labios del sur…estaba tan mojada…su boca estaba llenos de mis fluidos…

Levanté mi pelvis quería que me chupara más…ah..ah…que rico era verlo desde aquí…Miraba al Cesar y luego observaba a mi Octavio como me estaba devorando…
Ah…ah…Chúpame toda le decía; estoy abierta para ti…introdujo su dedo del medio y me lamió rápidamente…
Mientras su dedo salía y entraba vertiginosamente de mi venus, sus ansias me succionaban toda… ah…ah….estaba en el clímax…
Debíamos seguir el ritmo de los protagonistas…así que mi emperador tomo mi cuerpo y me colocó en cuatro…nuestras carnes resonaban como solo lo pueden hacer el choque de dos cuerpos….me estaba cogiendo tan rico…
Ah….ah…dame…dame más…quiero sentir tu guebo completo…si…si…esas palabras eran música para sus oídos..
Sus manos agredían sensualmente mis carnes…me gustaba como apretaba mi trasero mientras me penetraba una y otra vez…una y otra vez…ah…ah….
Ya estábamos haciendo nuestra escena porno…Ahora quería cabalgar sobre el…lo tiré a la cama y me puse sobre sus pelvis, sentía todo su falo adentro ah…ah…
Me balanceaba ligera, presurosa…con mis movimientos podía sentir como todo su sexo estaba dentro de mi…arañaba su pecho mientras súbitamente me movía para adelante y para atrás…
Ah…Ah…que rico…ah…las manos de mi amante estaban aferradas a mis pechos…eso consternaba mi lujuria ahh ah…sentía ese cosquilleo en todo mi cuerpo…ah..ah…

Mi cueva seguía apretando mi codicia sexual…ya podía sentir mi orgasmo…mi amado conocía esa peculiar estrechez de mis labios y aturdida mirada…ah…ah..si…si……

Había acabado tan rico…pero quería más…sabía que mi cuerpo encubría más apetito…
Mi amo, que sabía interpretar ms gemidos, me volteo súbitamente…levanto mis piernas, las colgó sobre sus hombros y me penetro…ah…ah….si…si…
Desde allí y con un primer orgasmo…mi  guarida estaba siendo penetrada una y otra vez…ah…ah…duro…ah…ah…si…voy..ahhhhhhhhh y llegué otra vez…
Mi amado ya iba a despegar…mi cuerpo era empujado ferozmente a sus carnes…ya su rostro exponía el orgasmo…así que lo invite a que sus fluidos aterrizaran en mi boca…
Pero estábamos haciendo nuestra propia película porno… así que toda su leche fue derramada en mi cara…lo miraba como una loba mientras recogía con mi lengua los rastros lactosos que embadurnaban mi rostro…
Exhaustos después de nuestra batalla sexual, nos quedamos unos minutos en silencio…después nos dimos cuenta que los gemidos seguían a lo lejos…
Levantamos la mirada y nos dimos cuenta que se había desatado una orgia en pantalla…nos miramos…nos reímos…y luego sellamos con un apasionado beso nuestra lasciva interpretación”
La experiencia de Vero mereció un aplauso, todas nos levantamos, chocamos nuestras copas y brindamos por ella.
No tiene nada de malo divertirnos viendo una película porno con nuestra pareja, es una buena forma de salir de la rutina. Hay papales que se pueden interpretar muy bien entre dos, y mucho más cuando hay un orgasmo incluido.
¿Qué te parece si un día sorprendes a tu amad@ invitandol@ a ver una escena juntos? ¿Y tú, te has atrevido?

Autor entrada: Miguel Ramírez

Miguel Ramírez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *